Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste La conducta de Stewart investigando sus movimientos y no quitándole ojo de encima, le aturrulló primero y le endureció después, acaso porque tenía algo que ocultar. Pat Hawe sacó a relucir la ley. Volvió a hacer alusión a sus antiguos resentimientos y rencores contra Stewart, acusándole otro vez del asesinato del pelón. Stewart consiguió ponerle en ridículo, demostrando que tenía miedo a los bandidos y que por razones bastante turbias, había renunciado a seguirles la pista. Naturalmente, se armó una trifulca que, a no ser por Nels, habría degenerado en batalla campal. Cuando mayor era el alboroto y en el momento en que Gene iba echando a Pat y a su gente fuera del lugar, uno de los delegados del sheriff perdió la cabeza y empuñó el revólver. Nels hizo lo propio y le dejó manco. Entonces Monty, para no ser menos, sacó dos revólveres, y durante un par de segundos o así, la cosa se puso muy negra. Pero a los cazadores de bandidos se les arrugó el ombligo y… tomaron el portante.
Stillwell hizo una pausa en su narración, durante la cual había retenido en las suyas la mano de Magdalena como si así creyese reconfortarla.