Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —Muchacho, no hay más que un modo de tratar a esos peones. Te lo he dicho mil veces. Nos tiene inquina. Se presentará sonriente y sociable, más remilgado y cicatero que una mujercilla. Pero… es traidor: es más temible que un indio, y sabemos positivamente que su cuadrilla ha estado operando entre estos cerros y Agua Prieta. No es una banda de hombres corajudos como los de nuestro tiempo. Son gente ruin de pies a cabeza. Han asesinado y saqueado sin compasión por la comarca desde Paso de San Luis hasta el cañón de Guadalupe. Al norte y al sur de Agua Prieta han pasado mujeres a cuchillo, si no han hecho con ellas algo peor. Quizá no lo sepan los Estados Unidos ni su caballerÃa; pero nosotros, tú y yo y Monty y Nick, nosotros lo sabemos. Sabemos exactamente lo que vale esta rebelión. Es una guerra de guerrillas, y desde luego una mina para unos cuantos ladrones y descastados de poco fuste.