Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —¡Oh! Demasiado sé que tienes razón, Nels. ¡No te lo discuto! —replicó Stewart—. Si no fuese por la señorita Hammond y sus amigas, hasta disfrutarÃa viéndoos a Monty a ti haciendo frente a esa cuadrilla, y yo mismo tendrÃa mucho gusto de habérmelas con don Carlos. Pero ¡está la señorita Hammond! Nels, una mujer como ella no lograrÃa nunca reponerse del susto que le causarÃa el espectáculo de un verdadero fogueo… Y paso aún por alto ciertos ejercicios que tú sabes con una cuerda. Esas mujeres del Este son diferentes. No es que menosprecie a las nuestras, las del Oeste; pero éstas lo llevan ya en la sangre… La señorita Hammond es… es…