Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —¡Ahora respiro! —dijo riendo—. TemÃ… En fin, por lo que veo, he perdido una buena ocasión de divertirme. Imagino todo lo que Monty y Nels debieron hacer con ese inglés. ¿De modo que fuisteis a los riscales? Es un lugar salvaje. No me extraña que los guerrilleros fuesen allá a acosaros. Los riscales eran punto de reunión de los apaches… Están a dos pasos de la divisoria, son casi inaccesibles, tienen agua y buen pasto… Me gustarÃa saber qué dirÃa la caballerÃa de los Estados Unidos si supieran que esos bandoleros habÃan atravesado la frontera en sus propias barbas. Bien es verdad que resulta prácticamente imposible patrullar por ciertos sectores de la lÃnea. Lo que no es desierto es montaña o cañón y todo igualmente agreste y escabroso. Siento deciros que, según parece, esos guerrilleros traerán esta vez más complicaciones que nunca. Orozco, el cabecilla rebelde, ha fracasado en sus intentos de contener al ejército de Madero. Los federales ocupan Chiricahua y van repeliendo hacia el Norte a los rebeldes. Orozco ha fraccionado en guerrillas a su gente, extendiéndolas por el Norte y el Oeste, con idea de entablar en Sonora una guerra de guerrillas. De momento, no puedo predecir hasta qué punto podrá afectarnos aquÃ, pero… estamos demasiado cerca de la frontera para sentirnos tranquilos. Esos guerrilleros son halcones nocturnos; pueden atravesar la lÃnea, caer sobre nosotros y volver a sus guaridas la misma noche. A mi juicio la contienda no se circunscribirá al norte de Méjico. Con el fracaso de la revolución, las guerrillas serán más numerosas, más audaces, y más hambrientas, y por desgracia, nuestra situación en este paraje, que es uno de los más aislados del Estado, favorecerá sus designios.