Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —Entró en la estación, minutos después de mà llegada. Le pregunté… le pedà que me acompañase a un hotel. Dijo que no habÃa ninguno que quisiera dar alojamiento a mujeres casadas. Se apodero de mi mano… buscando el anillo de matrimonio. Entonces vi que estaba… embriagado. Me dijo que irÃa a buscar un mozo al hotel… mas cuando volvió, fue con un sacerdote… el padre Marcos… El infeliz estaba… terriblemente asustado… Yo también; Stewart parecÃa un energúmeno. Disparo su revólver a los pies del padre… Me obligó a sentarme en un banco… disparando otra vez… ante mÃ… Casi… casi me desmayé… Pero le oà que apostrofaba al padre… oà a éste salmodiar o rezar… no sé qué… Stewart quiso que dijera palabras en español… Me preguntó mà nombre. Se lo dije. De un tirón pretendió quitarme el velo… Me lo quité yo. Entonces, enfundó su revólver… empujando al padre hacÃa la puerta… Esto ocurrió momentos antes de acercarse los vaqueros con Bonito. El padre Marcos debió verles, oÃrles. Después, Stewart se sereno rápidamente. ParecÃa mortificado… afligido… cubierto de sonrojo. Me explico que habÃa bebido con exceso en una boda… recuerdo que fue en la de Ed Linton… Luego me dijo… que los muchachos estaban siempre al acecho de una oportunidad para jugarse el dinero… que él habÃa apostado casarse con la primera muchacha que llegase a El Cajón… Dio la casualidad que fui yo… Quiso obligarme a ese absurdo enlace… Lo demás… lo referente a la agresión al vaquero… ya lo he referido.