Bajo el cielo del oeste

Bajo el cielo del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Usted no sabe que la amo, ¿verdad? —prosiguió él apasionadamente—. ¿Qué desde el día en que se me apareció en aquel inmundo antro de Chiricahua la he venido amando? ¿No se ha dado cuenta de que trabajar por usted, amarla y vivir para verla han hecho de mí otro hombre? ¿No le es posible creer que he vuelto la espalda a mi antigua vida, que me he comportado decente y honorablemente, que he sido feliz siéndole útil, siendo… su clase de cowboy? ¿No podía saber que, no obstante mi amor, deseaba ocultar siempre mi secreto, que jamás me atrevía a pensar en usted sino como si fuese mi ángel guardián, mi Virgen María? Pero ¿qué sabe usted del alma y del corazón de un hombre? ¿Cómo podía usted comprender el amor, la salvación de quién ha pasado su vida en la soledad y el silencio? ¿Quién podía enseñarle la verdad de que un desenfrenado cowboy, infiel a su madre y a su hermana, excepto en el recuerdo, precipitándose a ciegas al infierno por la pendiente de la embriaguez, había puesto los ojos en el rostro de una bellísima mujer, infinitamente superior a él, llegando a amarla de tal modo que llegó a redimirse, a recobrar su fe, y a ver el semblante de la amada en cada flor y sus ojos en cada estrella? ¿Había alguien que pudiera decirle que por las noches, cuando estaba a solas con esos astros del Oeste, sentía una honda felicidad de vivir, de aportarle mi ayuda, de estar cerca de usted, de interponerme entre usted y las angustias y disgustos y peligros, y de pensar que en cierto modo formaba parte, por insignificante que fuese, de ese Oeste que usted había empezado a amar?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker