Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste »Entonces sí que me volví loco. Trabajé más que diecisiete burros, Bill, extrayendo montones de cuarzo aurífero. Bonita oteaba los porteles, y me traía agua. Así fue como la pescaron Hawe y sus guerrilleros. ¡Cómo lo oyes! Hawe tenía tanto empeño en fastidiar a Gene, que, para mejor conseguirlo, se alió con don Carlos. Bonita os contará cosas verdaderamente pasmosas de esa chusma. Mi historia es toda oro.
Apartando la silla, Danny Mains se puso en pie. Al tender la mano a Stillwell sus ojos despedían chispas azules.