Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste Comprado absolución de Stewart. Igualmente convenida transferencia como prisionero de guerra. Ambas cosas oficiales. Si podemos comunicar con sus captores está salvado. No estoy seguro haberlo conseguido por telégrafo. Temo confiar en ello. Vaya usted con Link a Agua Prieta llevando consigo mensajes en español que incluyo. Serán salvoconducto para usted y aseguraran libertad Stewart. Llévese a Nels. No se detenga por nada. Cuénteselo todo a Link, confÃe en él y que lleve el coche.
Stillwell.
Las primeras lÃneas del mensaje del viejo ganadero transportaron a Magdalena a la cumbre de la exaltación. Luego, al seguir leyendo, experimentó una desoladora y glacial angustia. La postrera lÃnea le hizo olvidar su temor y su incertidumbre, y con serena y frÃa calma afrontó la situación.
—Lea —dijo, brevemente, tendiendo el telegrama a Link. Él lo leyó, mirándola después.
—Link, ¿conoce usted los caminos, los porteles, el desierto, entre aquà y Agua Prieta? —preguntó.
—Era mi antiguo pasto. Y también conozco Sonora.
—Hemos de estar en Agua Prieta antes del crepúsculo, mucho antes, de manera que si Stewart está en algún campamento vecino podamos dar con él… a tiempo.