Caravana de heroes
Caravana de heroes »Yo me encontré en un apuro. Primero les arranqué la cabellera a aquellos dos indios y luego recogí a Denver y le llevé al campamento. Hallé a cuatro indios todavía vivos y los envié en seguida al País de las Cazas Eternas, y luego conté trece. Con los dos que quedaban en el río hacían quince. Los teníamos a todos.
»Denver tenía algunas heridas, una en da cara, muy profunda. Encendí fuego para calentar agua y lavé y vendé las heridas de Denver. Los indios tenían café y comida, y después de consumir alguna, los dos nos encontramos mejor. Volví por nuestros caballos y luego busqué el ganado de los indios. Lo encontré reunido en el mismo sitio y lo conduje al lado del río, cerca del campamento. Después monté a Denver en su caballo y le hice un estribo para que pudiera apoyar la pierna rota en él. Tomé las otras trece cabelleras y me las colgué del cinturón, con lo cual y con la herida que yo tenía en el cuello estaba completamente lleno de sangre.
»Llevé el ganado y los caballos a la hacienda de Bank. Denver llegó bien hasta allí, donde lo dejé en un escondite con agua y carne. Luego puse el ganado en los pastos de Bank. Algunas cabezas se me Habían escapado, pero reuní cuarenta y siete caballos y noventa y tres vacas, terneros y novillos.