Caravana de heroes
Caravana de heroes —Desde luego, no debía haberlas tocado esta noche, y me tienes que prestar quinientos dólares.
Maxwell sacó la cantidad y se la entregó a Carson, preguntando:
—¿Cuándo me los pagarás, Kit?
—¡No lo sé! —contestó Carson un poco azorado, pues estaban presentes varios oficiales del fuerte. Carson y Maxwell habían sido íntimos amigos durante treinta años; estuvieron juntos en las guerras de Méjico y de Texas. Los dos habían pertenecido a la Guardia Montada de Texas y habían acompañado a Frémont en sus maravillosos viajes a través de las Montañas Rocosas. Carson, según contaba la historia, había salvado la vida a Maxwell varias veces y Maxwell le había correspondido en la misma forma por lo menos en una vez. Y, sin embargo, el coronel insistía en que Carson le dijera cuándo le iba a pagar los quinientos dólares.
—¡Que el diablo te lleve! La primera vez que te los gane.
—Que no será nunca —contestó Maxwell con una de sus raras sonrisas, pero, al parecer, quedó completamente satisfecho por la promesa de Kit.