Caravana de heroes
Caravana de heroes —Lo ha sido y lo serÃa algún tiempo, mientras sea tan joven. Pero una mujer bella como May no puede permanecer mucho tiempo soltera o, al menos, sin poseedor. ¡No mucho!
—Eso es terrible, señor Maxwell —murmuró Clint, aterrado.
—El hambre del hombre por la mujer es demasiado fuerte. Mira a los blancos que se casan con mujeres indias. Kit Carson se casó con una mestiza mejicana. Muy estimable, ciertamente. No hago más que ilustrar una idea… Búfalo, tú y May sois huérfanos. Estáis solos. Habéis sido mucho tiempo desgraciados; os amáis y debéis casaros.
—SÃ, señor, pero ¿cuándo? —Clint no tenÃa voluntad para luchar con esta gloriosa perspectiva.
—En seguida. Antes de que el padre Smith se marche. Está de camino para California. Y te aseguro que los curas no abundan mucho y que abundarán menos en los años que se preparan.
—¿A quién he de hablar primero?