Caravana de heroes
Caravana de heroes —Sobre éste podrÃamos apostar cualquier cosa. Pensemos qué es lo que pretenden… ¡Point of Rocks otra vez! Es el peor de los lugares del camino… Los centinelas indios nos pueden ver desde las montañas cuando estemos aún a un dÃa de distancia. Pueden hacerles señales a sus fuerzas de abajo.
—Hombre prevenido vale por dos. Tenemos unos hombres duros y curtidos. Quedémonos otro dÃa; reclutemos más gente, carguemos más armas y municiones.
—No. Asà nos venderÃamos. No le diremos nada a la gente hasta que lleguemos a Sand Creek, el primer campamento. Luego seguiremos adelante como de costumbre hasta el Llano de los Algodoneros, que es la última aguada de este lado de Point of Rocks, pero en lugar de acampar seguiremos toda la noche y pasaremos por Point of Rocks de noche en lugar de por el dÃa.
—¡Ah! ¿Quiere usted sorprenderlos a ellos en lugar de dejar que ellos nos sorprendan a nosotros?
—SÃ. Será una jornada de treinta millas, pero podemos hacerla.
—Duro para el ganado, pero me adhiero a su parecer. Consultémoslo con la almohada.
Por lo que a Clint se referÃa, el sueño no mejoró en nada las circunstancias. Pero a la luz del dÃa, ninguna aventura tiene el aspecto siniestro que le presta la negrura y el misterio de la noche.