Caravana de heroes
Caravana de heroes Varios dÃas después de la llegada de Clint al fuerte fue interpelado por dos de los cazadores, dos hombres a quienes ya habÃa observado antes.
—¿Cómo estás, muchacho? ¿Cómo te llamas? —preguntó el más notable de los dos. TenÃa ojos de maravillosa penetración, que parecÃan mirar a través de Clint, y cabello largo que se ensortijaba sobre sus anchos hombros, cubiertos por una blusa de piel.
—Clint Belmet —respondió el muchacho.
—¿Eres tú ese mozo que dicen ha traÃdo un carro desde Independence?
—Si, señor.
—Choca… Yo soy Carson —dijo el explorador y estrechó la mano de: Clint, que estaba dolorida de las riendas, con tanta fuerza que éste tuvo que reprimir un grito.
—Yo soy Dick Curtis —dijo el otro y repitió la ceremonia del apretón de manos.
—¿Has perdido a tu madre por el camino? —preguntó Carson, y su mano se posó en el hombro de Clint.
—SÃ… señor —dijo Clint temblándole los labios.