Caravana de heroes
Caravana de heroes —Debes estarlo. Ya ves cómo es esta vida de la frontera. Un joven que se entrega al juego y a la bebida no dura mucho, de suerte que espero que tendrás en cuenta el consejo de Kit Carson. Ha sido para ti un gran cumplido.
—Seguiré su consejo, padre. Nunca beberé ni jugaré.
—Dame tu mano para sellarlo —dijo Belmet con emoción.
No dejaron el fuerte hasta el 8 de julio, cuando los carreteros que habÃan descargado, entre los cuales estaba Belmet, se unieron a una caravana que regresaba de los llanos de Missouri. Era una caravana mayor, escoltada por soldados. Clint condujo su carro todos los dÃas y llegaron a Westport, llamado después Kansas City, el 10 de agosto.
Los almacenes más grandes estaban situados en Westport, y todas las mercancÃas tenÃan que ser descargadas allÃ. Belmet obtuvo un contrato del Gobierno que le satisfizo en extremo. El 20 de agosto, él y Clint, con otros setenta carros, emprendieron el largo viaje de mil ochocientas millas a Santa Fe. Se les dio una escolta de noventa soldados bajo el mando del capitán Payne. Esta caravana del Gobierno tenÃa que acarrear suministros a todos los fuertes del camino.