Caravana de heroes
Caravana de heroes Sobre la ladera de una colina a una milla de distancia, poco más o menos, varios centenares de indios estaban empeñados en una terrorÃfica contienda. Se veÃa con claridad que una partida grande perseguÃa a otra más pequeña en dirección opuesta al campamento. Rojos cuerpos desnudos, plumas y lanzas, llamas rojas y blancas nubecillas de humo, la carrera de caballos salvajes chocando, unos con otros, la lucha encarnizada de sus jinetes, la caÃda de sus cuerpos sobre la hierba, toda esto trajo el anteojo a la vista de Clint y le mantuvo temblando de emoción hasta que los guerreros se perdieron de vista al otro lado de la colina.
Clint devolvió el anteojo al sonriente capitán.
—¿Luchan asà unos con otros? —dijo en voz baja y sintiendo un poco de repugnancia.
—Por suerte para nosotros. Esto nos ha ahorrado un combate.
—Espero que los Pawnees maten a todos los Comanches —dijo Clint con voz sombrÃa, respondiendo a lo que el Oeste habÃa despertado ya en él.