Caravana de heroes
Caravana de heroes —Iba a la escuela. Desde los cinco años. ¿Ibas tú a la escuela?
—Cuatro años he ido. Mi padre dice que probablemente no iré más. Me alegraré mucho.
—¿Adónde te lleva tu padre?
—Al Oeste. No sabe adónde.
—Mi padre dice lo mismo. ¿No crees que están un poco locos?
—Mi madre dice que mi padre está completamente mal de la cabeza.
—Me gustarÃa que viajásemos juntos hacia el Oeste —dijo valientemente May.
—SerÃa muy… divertido —replicó Clint, ante la circunstancia más asombrosa de su vida.
En aquel momento Clint oyó que le llamaba su madre, y cuando se levantaba, otra llamada, sin duda para May, llegó del campamento vecino. Ella se levantó con ligereza y cogió la rama de sauce con sus peces. Clint quiso decir algo, pero no supo qué.
—Se lo diré a mi padre si tú se lo dices al tuyo —dijo May con ansiedad.
—¿El qué?
—Que tú y yo, los dos, queremos ir juntos al Oeste. Iremos sentados juntos en el pescante algunas veces. ¿No te parece divertido? ¿Se lo dirás a tu padre?