Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Déjelo! No haga caso… se lo ruego —añadió Georgiana, asiéndole fuertemente de un brazo—. ¡Oh…; piense cómo se avergonzaría de mí mi hermana!

Acaso Cal no hubiera cedido, pero como vio que Tuck tomaba el asunto a su cuidado, dejóse caer sobre el asiento, en espera de los acontecimientos. Georgiana todavía le retenía por el brazo.

—¿Qué mil diablos quiere usted? —demandó Bloom, colérico, avanzando hasta la escalera del porche para enfrentarse con Merry.

—Yo soy forastero —dijo Tuck subiendo los peldaños-Vengo del Este y no me ha hecho ninguna gracia la observación de usted. ¿Hablan aquí, en Arizona, de ese modo todos los hombres, respecto a las mujeres del Este?

—Hablan como les da la gana, especialmente cuando las mujeres llevan la cara pintada y las rodillas desnudas como esa muchacha —declaró Bloom.

—Pero, señor, allá, entre nosotros, un poco de color artificial en las mejillas y una falda corta no provocan insultos —aseveró Merry gravemente—. Es la moda. Yo tengo una hermanita que se viste así, y nadie lo encuentra mal.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker