Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Esto se me pasará… en seguida —respondió ella, con voz apagada, pues tenía la boca apoyada contra él.

—Tuck, temo que se haya lastimado dijo Cal, asustado.

—¿Qué haremos?

Compadre, no puede haberse hecho mucho daño —repuso Tuck, saltando del coche e inclinándose para mirar atentamente a Georgiana—. Creo que por el momento está usted haciendo todo lo que es necesario —continuó con sutil y significativa expresión—. Sosténgala así hasta que se recobre… Oigo el otro coche. Pronto nos alcanzará.

En esto, la muchacha se agitó, sentóse bien y se apartó de Cal. Éste experimentó un gran alivio en su ansiedad.

—Son ustedes un buen par de mamarrachos —exclamó Georgiana con voz enteramente diferente de la que empleara un poco antes.

Merry soltó una rotunda carcajada, pero Cal se la quedó mirando, totalmente confundido. La escasa luz crepuscular hacía difícil verle bien la cara a la joven en el sitio en que estaba. Cal la encontraba pálida, dulce, exquisita, encantadora. Los ojos eran dos profundos y oscuros abismos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker