Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh, señor Cal… no puedo moverme! —gimió Georgiana, sin querer callarse—. Estoy toda fría… transida… helada… ¡Dios mío… si será parálisis!…

Esta charla parecía muy en su punto, si se tenía en cuenta sólo el interés de sus mutuos esfuerzos para anonadar al enemigo; pero un instante de reflexión convenció a Cal de que había llevado el asunto suficientemente lejos. Wess y los demás muchachos habían sido bastante castigados. Estaban en el colmo del abatimiento. Mucho tiempo habría de pasar antes de que lo hicieran víctima de otra jugarreta. Además, el resentimiento de Cal se había desvanecido. Estaba satisfecho. Nunca le animó la malicia. Pero en el momento en que iba a soltar la estentórea carcajada que lo descubriera todo, sintió la suave y fría manecita de su traviesa compañera, que buscaba la de él para oprimírsela confiadamente, y el frágil cuerpo de ella se arrimó aún más estrechamente al de Cal.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker