Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tuck —le dijo—, aquí tendrá que vivir hasta que le preparemos otro sitio.

—Encantado y agradecido repuso Tuck.

—Compadre, ruego a Dios que nunca me despierte de este sueño. ¿Vio como me atracaba en la mesa? ¡Y hay quien se queja de su suerte! Lo que es la mía, no puede ser mejor. Cal, me gusta mucho su gente. Su padre me ha causado una impresión favorabilísima. ¡Cómo le tomaba el pelo a Wess! Es curioso. Ustedes, los habitantes del Tonto, parece que gozan extraordinariamente con los chistes y bromas.

—Temo que algunas veces vamos demasiado lejos —replicó Cal.

—Puede que sí. Y supongo que en materia de peleas procederán lo mismo, ¿no es cierto?

—¡¿Peleas?! Bueno, Tuck, el pelearse entre nosotros es casi tan común como el montar a caballo. Pero la mayoría de nuestras grescas tienen más de diversión que de otra cosa… por lo menos, entre los individuos de nuestro propio equipo.

—Y yo voy a ser ahora uno de ellos, ¿eh?

¡Naturalmente! Padre está contentísimo de que le haya traído. Y, oiga, Tuck, cuando le vea zurrar a unos cuantos de estos vaqueros presumidos… ¡Alalá!

—Compadre, con todo el debido respeto por sus buenos deseos, me agradaría hacerme primero amigo de los muchachos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker