Código del oeste
Código del oeste —¿Quiere decir en sus… dificultades con Georgiana?
—Precisamente. Nunca me habÃa franqueado con usted sobre esto —continuó resollando fuerte—. QuerÃa escapar. Supuse que se me pasarÃa… Pero cada dÃa estoy peor. Y hoy anduve a puñetazos con un sujeto que… dijo ciertas cosas respecto a Georgie.
—¿SÃ? —preguntó la señorita Stockwell reposadamente, volviéndose hacia Cal para mirarle. Estaba pálido, grave, sombrÃo.
—No debo repetir lo que dijo —continuó apresuradamente Cal—. Eso no importa. Sólo que…, no lo puedo soportar.
—Cal, ¿no está tomando a Georgiana demasiado en serio?
—Me imagino que sÃ. Pero no puedo evitarlo. No sé lo que me ha sucedido; pero, sea lo que sea, me ha sucedido… Maestra, ¿estará usted de mi parte?
—Ciertamente que estaré Cal —respondió ella poniéndole una mano sobre el hombro.
—Gracias. Eso me ayudará mucho —dijo Cal con voz ronca.
—¿Qué desea que haga?