Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Dios mío! ¡Qué sé yo! Por lo pronto, me consuela el saber que comprende mi situación y que podemos hablar. Estoy temiendo tener que pedirle que le diga a Georgie que… lo que hace… con los muchachos… va a desencadenar el infierno aquí en el Tonto. Tengo miedo. Es tan atrozmente lista… Si le dice usted algo, sabrá en seguida que nos hemos puesto de acuerdo.

—Cal, precisamente hoy mismo le he hablado en ese sentido —repuso la señorita Stockwell, muy seria—. Y le dije con toda claridad que tenía que dejarse de flirteos.

—Flirteos… Sí; ésa es la palabra… ¿Y ella qué contestó?

—Se me rió en la cara, tomó a broma mi acusación y de ninguna manera quiso admitir que ustedes, los chicos del Tonto, pudieran ser peligrosos.

—Nos llama zotes, pajuncios y otras lindezas por el estilo. Asegura que en el Tonto no hay heno porque nos lo comemos los patanes de esta región.

—Oh, Cal, yo me siento tan desvalida como usted —gimió la maestra—. Y mi situación es aún peor. He de velar por ella… Tengo que tratar de llevarla por buen camino. No me queda otro remedio. Continuaré rezando… y esperando. Es… un verdadero diablo. Pero es mi hermana, Cal, y la quiero… Usted puede volverle la espalda el día que mejor le parezca. Y no sería yo quien se lo censurara.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker