Código del oeste
Código del oeste —Pero ¿es que podrÃa hacerlo? Ya lo he intentado, pero sin éxito. Ése es un camino erróneo… DÃgame, maestra, se lo suplico: ¿cuál es el mejor modo de conducirse con Georgie?
—Cal, lo ignoro… a no ser que le haga usted creer que ya no le interesa. La mayorÃa de las mujeres reaccionan por ese procedimiento.
—Mucho me temo que sea inútil con Georgiana May.
Además, no me darÃa traza para fingir. PodrÃa intentarlo, pero ella se darÃa en seguida cuenta del engaño. No sacarÃa yo nada en limpio. Y hasta puede que me tratara aún peor… Sinceramente le confieso, maestra, que estas tres semanas han sido tres años para mÃ.
—Cal, ¿está en realidad decidido a hacer que Georgie le tome afecto?
—Maestra, estoy seguro de no serle indiferente —contestó él con convicción—. Lo sé. Y eso es lo más triste del caso. Siento algo que no acierto a explicar.
—Bueno, ¿pero persiste en hacerse querer más?
—En eso precisamente es en lo que estoy empeñado.