Código del oeste
Código del oeste Una noche, en la casa del rancho de Green Valley, cuando ya se habÃa hecho el recuento del ganado y estaba cercana la fecha para la ejecución de los grandes rodeos, Henry Thurman congregó a todos sus vaqueros.
—Muchachos —les dijo—: tenemos que cortar el sorgo. Será labor de pocos dÃas. Gard nos enviará mañana toda su gente. AsÃ, pues, formen un equipo pile vaya al homestead de Boyd, y que se dé prisa, para terminar cuanto antes.
—Está bien —contestó Wess—. Calculo que tardaremos tres dÃas. Y, dÃgame, tÃo Henry, después del rodeo, ¿quién llevará el ganado a Winslow?
—Para eso será mejor que se pongan de acuerdo con Enoch. Todos no podrán ir. Cal quiere, de todos modos, hacer su homestead en Rock Spring, y unos cuantos tendremos que ocuparnos en cortar y transportar troncos.
—Oye, tú, chico, ¿a qué viene tanta prisa? —preguntó Wess dirigiéndose a su primo, que también estaba presente.
—Yo no tenÃa ninguna, en realidad —respondió Cal—; pero me he enterado de que Hatfield le ha echado el ojo a la «mesa» de Rock Spring y si no ando listo me quedaré sin ella.
—¡Ajá! Conque asà está la cosa, ¿eh? ¿Quién te lo dijo?
—Padre Io supo directamente de tÃo Gard.