Código del oeste
Código del oeste —Sea como fuere, muchachos, les aconsejo que cierren la boca y abran bien los ojos. Yo, mañana, dejaré el aserradero y traeré conmigo a Tuck Merry para que nos ayude en la corta del sorgo. Y, entre paréntesis, estoy dispuesto a apostar, con cualquiera de ustedes, a que él corta y acarrea más que ninguno.
—¡Ese zanquilargo me va a ganar a mà cortando sorgo! ¡EstarÃamos frescos! —exclamó Wess con profundo desdén al escuchar la proposición. Wess tenÃa fama de ser el mejor cosechador de sorgo en todo el contorno, y se enorgullecÃa de su reconocida habilidad en esa clase de trabajo.
—Wess, ni tú ni los demás conocéis como yo a mi ayudante —dijo Henry con una risita socarrona—. Ya les he dicho que les aventaja, pero con mucho, en las faenas del aserradero. Es el mejor auxiliar que he tenido.
Wess se enfadó. Se ponÃa en tela de juicio su supremacÃa, comparándolo con un novato venido de fuera. Naturalmente, los otros mozos empeoraron la situación apoyando a Henry y ofreciendo secundarle en su apuesta. Cal coronó el incidente, pues aseguró que estaba decidido a jugar un caballo contra otro de Wess, a que éste era derrotado por Tuck.