Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y después…, cuando la traiga para acá…, ¿qué le digo? —preguntó el muchacho con voz débil. El corazón le latía con tal violencia que parecía querer salírsele del pecho.

—Déjame pensar —respondió reflexivamente aquel árbitro de la sabiduría matrimonial—. Yo, en tu lugar, terminaría con una escena despampanante. La conduciría en brazos hasta el interior de la casa, la pondría en el suelo sin mucha dulzura, y diría, en voz alta e imperiosa: «Vamos a ver, señora Cal Thurman: quiero la cena. Y no estoy de humor de cantar ni silbar para que se me complazca; pero quiero cenar, ¡y pronto…!». En seguida te das vuelta, sales fuera y la dejas sola, para que se reponga.

Cal sacudió la cabeza tristemente, ante lo que consideraba una aberración mental de su amigo. No obstante, la insidiosa voz de la tentación era irresistible. ¡Aquélla era su única y postrera esperanza! Aunque temía que fracasará, en último evento. Si lograba obligar a Georgiana a casarse con él, no había la menor posibilidad de mantenerla después prisionera en su propio hogar.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker