Código del oeste
Código del oeste —¡Cal! —le gritó ella; pero en vano, pues no le hizo el menor caso. Pronto habÃase perdido de vista en la espesura del bosque.
—¡Al Bar XX!, —recapacitaba Georgiana con zozobra.
Ése es el rancho de Saunders, cuyo capataz es Bloom. Y allà está Bid Hatfield…
Las primeras horas de ese dÃa fueron horribles para Georgiana, quien cayó presa del temor y de la angustia más desesperados. Mas, gradualmente, el razonamiento fue aplacando algún tanto su intuitivo presentimiento de que iba a producirse una catástrofe. Aunque Cal fuera al Bar XX para enfrentarse con Bid Hatfield, lo peor que podÃa ocurrir es que ambos pelearan. HacÃa semanas que no habÃa oÃdo hablar de peleas entre los Thurman, desde que Wess les habÃa confesado a los muchachos que ni dormirÃa ni comerÃa a gusto, ni se sentirÃa satisfecho, hasta que combatiera con Tuck Merry. El complaciente Tuck accedió sin demora a darle al otro la oportunidad de satisfacer su capricho; y el resultado fue que Wess recibió la más tremenda zurra de toda su vida.
—Me apenarÃa infinito que Bid le pegara a Cal —monologaba Georgiana—. El otro es mayor y más fuerte… ¡Oh! ¡Ojalá mis temores sean infundados!