Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XVII

Como lógico resultado del dolor de los días sucesivos; de la celosa vigilancia del enfermo durante las mortales noches, escuchando su delirante balbuceo; de las muchas horas en que él permanecía con el descolorido rostro vuelto hacia la pared, o, en los momentos de debilidad en que lloraba su desgracia; de sus tareas de enfermera, cuando le curaba las tremendas lesiones, o le leía o le hablaba para hacerle olvidar; y, principalmente, por su largo y casi constante contacto con Cal, a solas, en la dura prueba… Georgiana experimentó una radical transformación, que paso a paso la fue conduciendo al genuino amor.

Esto le produjo nuevos y mayores sufrimientos, pero aparejados con la perspectiva de la posible felicidad futura. El dolor y la meditación la convirtieron en verdadera mujer. Su pesada carga se vio aminorada. Su porvenir quedaba decidido.

Pasó el tiempo, y cuando Cal estuvo lo suficiente mejorado pala poder pasear fuera de la cabaña, cuando la terrible hinchazón de la cara había desaparecido, hasta el punto de que ya no tenía vergüenza de que sus parientes le vieran, y, más tarde, cuando empezó a reconcentrarse sombríamente en sí mismo y a rehuir la presencia de su compañera, ésta pensó que debía apresurarse a actuar, si quería impedir que volviera Cal a encontrarse con Hatfield.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker