Código del oeste

Código del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Oiga, pedazo de idiota…, cállese, o voy a retorcerle ese cuello de ganso que tiene —refunfuñó Bid, quien, con un hombre delante, presentaba una actitud bastante menos decidida de lo que fuera de esperar.

—Ahora sí que hablas bien, amigo Bid. Sigue cantando en ese tono. Me gusta la música. Por cierto que eres el más hermoso marrano que he visto en mi vida para molerlo a puñetazos. Bid, me recuerdas a un rechoncho alemán que encontré en el Argonne. Y, mira, ¿lo creerás? Maté a ese huno de un solo «directo» a la barriga.

Hatfield estaba tan colérico como sorprendido. Tenía que girar constantemente para no perder de vista a Tuck, quien no cesaba de dar gigantescas zancadas en círculo, mientras maniobraba pugilísticamente con sus enormes brazos.

—¡Oigan! ¡Este tío está loco! —gritó el enojado vaquero.

Enoch le contestó con una carcajada, añadiendo burlón:

—Bueno, Bid, loco o no loco, yo no quisiera estar en tus calzones ni por un millón de dólares.

Hatfield adoptó una posición semejante a la del toro que se prepara a embestir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker