El Caballo de hierro
El Caballo de hierro El veterano explorador que la habÃa visto el primero cuando salió tambaleándose al camino le dijo que el más próximo campamento de construcción estaba a unas cien millas.
—Cuesta abajo todas ellas —añadió—. Las cubriremos en un periquete.
Empero costó casi cuatro dÃas llegar al campamento de los niveladores, que eran la vanguardia del gran ejército constructor.
En aquellos cuatro dÃas, Allie recuperó su lozanÃa, su salud, su fortaleza; todo, excepto el admirable aplomo que fue suyo. Durade hablaba a diario con ella, solÃcito y afable, pero desconfiado como un guardián.
Con curiosa emoción miró Allie a su alrededor al entrar en el campamento… Caballos, mujeres y útiles…, reminiscencias todas de Neale y de su trabajo. ¿EstarÃa el allÃ? En caso afirmativo, ¿por qué no respondÃa su corazón a la proximidad?