El Caballo de hierro

El Caballo de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Neale se echo a reír mirando a su portamira. Allá en Nebraska aquel cowboy, oriundo de Texas, se había apegado a él. Trabajaban juntos y no tardo en reinar entre ellos una franca amistad. Larry King no se recataba de decir que se le había hecho imposible la vida en Texas. Para su desgracia, había nacido con una deplorable flaqueza: la de recurrir, a la menor provocación y a veces sin ella, a su revólver para zanjar los argumentos. Neale estimaba que King concedía desmedida importancia a un servicio prestado… un simple caso de tender la mano en momento oportuno, si bien era innegable que había habido un cierto peligro.

—¡Bajar tú primero! —exclamó Neale.

—Opino.

—No lo verán tus ojos —replicó bruscamente el otro—. Es posible que no te necesite para nada. ¿A que correr un riesgo innecesario?

—… o bajo yo primero o renuncio a mi empleo.

—¡Condenación! —vocifero Neale apretando un nudo y mirando a su portamira con algo más que curiosidad.

Larry King era alto, esbelto, duro como el acero —pero indiscutiblemente apuesto—; un cowboy de singulares atractivos, con el cabello de un rojo llameante, encendido rostro y ojos azules. En el cinto y pendiente de un biricú[5] llevaba un revólver de grueso calibre.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker