El Caballo de hierro
El Caballo de hierro El cowboy siguió bajando lentamente, cautelosamente. Allie vio adelantarse a varios hombres de entre la masa de espectadores y colocarse en el espacio claro detrás de la Stanton. ¡Los aborrecidos semblantes de Mull, Fresno y Blake!… La muchacha oprimió el brazo a Larry para prevenirle y él, soltándola, le indicó que se colocase a su espalda.
—¡Beauty! ¡QuÃtate de mi camino! —gritó.
Su voz vibró con implacable nota, impresionando a cuantos la oyeron, excepto a la desatinada mujer, que, convulsa de ira, fuera de las órbitas los encendidos ojos…, se abalanzó hacia el cowboy sin cuidarse del revólver que enarbolaba.
Larry disparó. Beauty se bamboleó con un horrible grito gutural y su semblante se transformó al palidecer. Cayó pesadamente, suelto el dorado cabello y con los brazos en cruz.
Larry King no volvió a mirarla. Siguió bajando más aprisa, con Allie detrás. El primero en reaccionar de los aterrados espectadores fue Fresno… Intentó, con apasionada furia, encañonar al cowboy. El estampido del arma de King y el baque del cuerpo del gigante al desplomarse parecieron sacar al gentÃo de su estupor. Hombres y mujeres en tremenda confusión echaron a correr hasta la sala de baile.