El Caballo de hierro
El Caballo de hierro La residencia donde Allison Lee llevó a su hija estaba emplazada en las afueras de Omaha, en un arbolado ribazo sobre el río.
Allie contemplaba el amplio y amarillento Missouri corriendo a sus plantas. Era su distracción favorita salir al aire libre, a la sombra de los árboles. En las semanas de permanencia en su nuevo hogar aún no había logrado sobreponerse al dolor de haber hallado a Neale para separarse de él simultáneamente. Pero las comodidades de su vivienda, el descargo, después de tantos años de continuo temor, la absoluta tranquilidad y la quietud nocturnas… habían sido tan bien venidas, tan consoladoras, que hacían soportable el peso de su dolor. Aunque, con el tiempo, llegó a ver que la adquisición de un hogar y el re conocimiento de un padre no hacían sino acrecentar sus amarguras.
