El Conductor de Manadas

El Conductor de Manadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

―Bueno, entonces no iré solo; porque al infierno es adonde está llamado a ir todo este equipo ―repuso él fríamente, y se alejó a paso largo.

Reddie se alzó para mirar al vaquero por sobre el hombro del jefe. No se daba cuenta de cómo permanecía adherida a Brite. Pero él sentía sus fuertes manecitas agarradas a su chaleco. Ella se dejó caer entonces a su posición anterior, el seno y la cabeza contra él, casi a punto de desplomarse.

―¡Ya!… Buena la he hecho ―murmuró como para sí―. Debí de portarme con… como si no fuera conmigo… Pero me… Le aborrezco, le…

Brite sacó su deducción acerca de cómo Reddie aborrecía a Texas Joe. Igualmente vio ahora, con más claridad que antes, cuáles eran los sentimientos que él mismo había llegado a abrigar acerca de ella. Éste era el momento de decirlo.

―Niña, la gente es susceptible de tener los mismos sentimientos en el sendero de Chisholm que cuando se hallan al abrigo de sus casas. Sentimientos tal vez más fuertes, mejores y más profundos. Como quiera que sea, deseo hacerte una pregunta. Yo estoy solo en el mundo. No tengo parientes cercanos. Y me gustaría que tú fueras mi hija. ¿Qué dices a esto?

―¡Ah, eso sería la realización de mi sueño! ―exclamó ella, embelesada―. No desearía más que hacerme merecedora de conseguirlo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker