El Conductor de Manadas
El Conductor de Manadas ―¡Mi padre! ¡Oh, gracias a Dios!
―¿Cómo se llama usted?
―Ann Hardy. Mi padre es… John Hardy, Ăbamos de paso para Fort Still, para incorporarnos allĂ a una caravana de galeras… Los indios nos habĂan atacado… durante varios dĂas… Luego nos dejaron… Tuvimos que detenernos, a causa de la riada… Y hoy volvieron los indios.
―¿Es su madre la mujer?
―No, señor.
―Bueno, por ahora basta ―concluyĂł Williams―. Será mejor que no perdamos más tiempo; hay que llevar a la chica y al padre al campamento. Id algunos en seguida. Llevad a la chica. Yo me quedarĂ© con Pete y unos tres más. Haremos lo que podamos por Hardy y lo llevaremos despuĂ©s. Luego, si todo marcha bien, podemos regresar aquĂ, enterrar a los muertos y ver lo que hacemos con este equipo.
―Yo la pondrĂ© en mi caballo ―dijo Ackerman Venga, miss Hardy… ApĂłyese en mĂ.
―Usted me ha salvado la vida ―repuso ella fijando intensamente sus ojos en Ă©l―. Estaba a punto de… tirarme al rĂo.
―Bueno es lo que bien acaba ―continuó Deuce con una risita nerviosa―. Usted y su padre han tenido suerte, a pesar de todo… Vamos, tenemos una chica en nuestro equipo… Aquà está… Reddie Bayne.