El Conductor de Manadas
El Conductor de Manadas Brite fue despertado por Texas Joe al amanecer.
―Jefe, acabo de llegar con noticias frescas. Hite está cruzando el rÃo con la manada ―susurró―. Si no quiere perder el espectáculo venga. Y estaremos de vuelta a la salida del sol.
―¡Que no despierte a Reddie! ―dijo ella con tono de burla―. Gran oportunidad para privarme a mà del espectáculo, Texas Jack.
―Oye, parece que quieres que te besen de nuevo ―dijo Texas, despacio, frÃamente.
―Seguramente que sÃ. Pero no el mismo caballero (quiero decir el mismo hombre) que lo hizo la última vez.
―¡Diablo! ¿Quién ha sido el afortunado? ―dijo Texas riendo, y siguió su camino.
Brite se apresuró a cumplir con la sugerencia de su mayoral; no tenÃa ya más que coger el rifle. Tex aguardaba en la penumbra gris con Pan Handle, San Sabe y Williams. Reddie se juntó con ellos, rifle en mano.
―Escuchad ―susurró Texas―. Seguidme calladamente. Haced lo que yo haga. El asunto es desbaratar el equipo de Hite antes de que cruce el rÃo. La mayorÃa de los conductores, como sabéis, irán detrás de la manada. Cuando todos se metan en el rÃo, abriremos fuego contra ellos. Eso es todo.