El Conductor de Manadas
El Conductor de Manadas Texas Joe y Pan Handle parecÃan hallarse en un coloquio con dos hombres; Hash Williams y Smiling Pete se entretenÃan con los demás blancos presentes.
―Williams, ¿te acercarás allá a dar la despedida? ―preguntó Brite.
―¡Claro que sÃ! Por dos dólares harÃa el resto del viaje con usted ―concluyó Williams.
―Pues yo te daré bastante más… Nos has sido grandemente útil. No sabrÃa cómo darte las gracias.
―Pete quiere cazar búfalos, y eso nos obliga a quedarnos aquà ―concluyó Williams.
Brite montó a caballo.
―Tex, nos vamos. Ven aquÃ.
Texas marchó hacia ellos, dándole a Reddie un suave empellón; conforme ella montaba, se aproximó a Brite.
―Texas ―murmuró Brite inclinándose―. Según dice Doan, esos dos comanches que están ahà son espÃas de una banda de salteadores. El tendero ha sugerido que debemos hacer algo acerca de ello. Él no puede, porque necesita estar a bien con todos los pieles rojas.
―Jefe, también nosotros tenemos esa idea, y hemos oÃdo algo acerca de Ross Hite. Ya se lo diré cuando volvamos al campamento.
Reddie habÃa puesto su negro a medio galope, y cubierto la mitad de la distancia hasta el campamento cuando Brite le dio alcance.