El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque Los primeros ensayos de Elena para iniciar amistades con Pedro dieron bastante resultado; pero el perro era maduro, huraño, poco aficionado al trato humano. Su mirada profunda y melancólica parecía querer leer en el corazón de Elena.
—Parece inteligente —dijo Elena mientras le acariciaba las largas orejas.
—Este animal tiene casi alma humana —respondió Dale—. Venga y le explicaré, mientras come, muchas cosas de Pedro, que le interesarán.