El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —De ningún modo —contestó Dale—. Lo que el Oeste necesita son mujeres que puedan criar y educar a sus hijos porque la instrucción y la cultura han de extenderse en el Oeste gracias a ellas. Usted no me ha entendido bien, veo que no soy capaz de expresarme como yo deseo. Lo único que le digo es esto: que tarde o temprano llegará el dÃa en que usted se olvide de sà misma, vencida por sus instintos naturales.
—Yo creo que Dale tiene razón —dijo Bo seriamente—. Te parecerá extraño, pero te aseguro que yo le entiendo mejor que tú. Nosotras hemos vivido demasiado tiempo en las ciudades y lejos de la Naturaleza; ya sabes lo que la Biblia dice: «Polvo eres y en polvo te convertirás». Déjate, pues, de andróminas y renuncia a tus pujos de cultura para vivir una vida más sencilla y natural.