El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —Supongo que habrá usted oÃdo lo que se dice de Al Auchincloss.
—La señora Cass me lo ha contado todo. Parece que ese pobre hombre no puede vivir mucho.
—Está con un pie en la tumba. Lo siento, aunque él nunca ha sido leal conmigo.
—Beasley —replicó Dale prestamente—, eso no me lo hará usted creer a mÃ. Al Auchincloss ha sido siempre el hombre más recto y más Ãntegro de la región.
Beasley lanzo a Dale una mirada sombrÃa, llena de odio.
—Dale, su opinión personal no cambiará los hechos ni influirá para nada en el sentir de todos —repuso Beasley con despecho—. Usted vive en los bosques y…
—Creo que puede uno vivir en los bosques y saber una porción de cosas —interrumpió Dale con aplomo.
El grupo de desocupados cambio miradas de sorpresa.
Beasley no pudo ocultar su contrariedad.
—¿Sobre qué?, —quiso saber Beasley.
—Sobre lo que pasa y sucede en Pine —respondió con su acostumbrada entereza el hombre del bosque.