El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque —¡Flo! —exclamó—. ¡Se va en busca de Flo Stubbs, esa chiquilla malcriada, fea, bizca, antipática!
—¡Bo!, —reconvino Elena—. No sé por qué tienes que hablar asà de una muchacha muy buena y muy simpática.
—Elena, no hay ningún hombre que valga nada, y de todos, los peores son los cowboys —declaró Bo, hecha una fiera.
—¿Por qué no apreciaste a Tom cuando le tenÃas?
Demasiada pena habÃa producido va a Bo la inconsiderada conducta del cowboy para que el recuerdo de las coqueterÃas con que habÃa hecho sufrir al hombre que tanto querÃa, no concluyese de anonadar su atribulado espÃritu. Sin atreverse a afrontar la mirada de su hermana le dio las buenas noches con el beso de costumbre y salió de la estancia.