El Hombre del Bosque
El Hombre del Bosque Carmichael bebió, mientras su terrible mirada mantenía a distancia a los demás hombres. Entonces, en un rapto de pasión salvaje, cogió el vaso y lo arrojó con fuerza y desprecio sobre el cuerpo convulsivo del mejicano agonizante.
Elena se sintió desfallecer. Los ojos se le nublaron. No pudo ver a Dale, pero sintió que sus brazos la sostenían en el preciso instante en que ella caía desmayada.