El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —¡Hola Magdalena! —contestó Gene mientras ponÃa los paquetes de correspondencia sobre la mesa—. SÃ. Estoy cansado… y preocupado. Malas noticias, esposa. Lawson ha fracasado, está en quiebra. No hay esperanza de recibir dinero de él. Tendré que vender algunas reses.
Nels me aconseja que venda todo el ganado. Sin embargo, eso todavÃa es poco. Tengo una gran sorpresa para ti: Madge viene a casa.
—¡Madge! ¿Viene a casa? ¿Por qué? ¿Qué ha hecho este vez Gene? —exclamó rápidamente Magdalena.
—La han expulsado de la Universidad —estalló Gene, sabiendo que deberÃa haber comunicado la noticia con más discreción, pero sintiéndose incapaz de la habilidad suficiente para evitar herir los sentimientos de su esposa, se lo dijo sin paliativos.
—¡Oh, no! ¡No es posible en vÃsperas de su graduación! DebÃa ser el once de junio.
—SÃ. Es amargo, pero acaso no sea tan malo como parece. Aquà están la carta y los telegramas que me ha dirigido. Léelos antes de abrir la tuya.