El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —Y ahora, cara de ángel, cuando su padre está arruinado, ¿quién pagará los gastos de esta fiesta? —murmuró Sidway, casi agotado—. ¿Le agradarÃa a usted que Nels Ren y yo reuniéramos nuestros ahorros para…?
Madge extendió una temblorosa mano que le obligó a enmudecer. Y entre las ruinas del orgullo y de la felicidad destrozados de Madge, parecieron resonar y perderse en la lejanÃa los pasos rápidos de Sidway.