El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —¡Madge! ¡Váyase! ¡Aléjese de él! —gritó Lance. El gángster se quedó inmóvil durante un segundo, y luego saltó convulsivamente para agarrar a la muchacha y colocarla ante sí. Pero ella era tan fuerte como él y mucho más ágil. Se produjo una corta lucha, cuyo final llegó cuando Uhl cometió el error de derribarla de un golpe. Entonces, en el momento de volverse, con el delgado rostro gris por el furor y los ojos tan claros y cálidos como el acero fundido, Lance procuró colocarse en una posición más ventajosa. Cuando su pistola vomitó fuego, el gángster pareció ser lanzado violentamente contra la pared, que le sostuvo durante un momento. Una gran mancha sangrienta apareció por arte de magia. Lance creyó que había destrozado con su disparo la mitad del rostro de Uhl, que permaneció apoyado en la pared durante un instante y luego cayó de costado a tierra.
Madge permanecía tumbada en el suelo, aparentemente en estado de inconsciencia, con una lesión en la blanca sien y una gran marca roja a través de la desnuda espalda. Lance agarró una manta y levantando a la muchacha, la envolvió en ella y la llevó al exterior. Flemm continuaba caído, como Lance le había dejado. A lo lejos, por el camino, Fox corría en dirección al campamento. Lance le hizo un disparo, casi al azar y enfundando la pistola, se dirigió a Umpqua y apoyó el pie en una de los estribos.