El Rancho Majestad
El Rancho Majestad —En primer lugar, la mediatización del Gobierno, que seguramente se producirá. Además, estas tierras producen cada dÃa menos. Por último, y es lo peor de todo, la carne de la Argentina ha comenzado a llegar a los Estados Unidos, a un precio bastante más barato que al que nosotros podemos proporcionarla. Tengo el presentimiento…
—Siempre he respetado tus presentimientos, Nels —contestó Stewart con acritud—. Pero éste me parece descabellado.
—Gene, ¿cuánto debes actualmente?
—No he tenido el suficiente valor para calcularlo —replicó Stewart evasivamente.
—Bueno, si vendes a treinta dólares por cabeza, podrás pagar lo que debes y esperar hasta que los tiempos hayan mejorado… ¡si vivimos tanto!
—Reflexionaré sobre la conveniencia de vender la mitad de mi ganado —afirmó Stewart pensativo.
—Tú eres el amo. Y has pedido mi opinión. Olvidé decirte que Danny Mains ha venido hoy. No prospera con su ganaderÃa. Ha perdido demasiados novillos. Y Danny cree que son los mejicanos quienes se los han robado.
—Pero ¿cómo podrÃan unos cuantos mejicanos, aun en el caso de que fuesen gente de malos instintos, deshacerse del ganado sin dejar huellas tras de sÃ?