El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes —Madre, ¿qué edad tiene Luty? —preguntó, haciendo un esfuerzo, por aparentar serenidad.
—Cerca de diecisiete años, pero representa más.
—TodavÃa no es mayor de edad. SÃ, representa veinte años. Es una mujer, madre.
—¿Qué hizo y qué dijo Luty cuando te vio? —preguntó la madre con femenina curiosidad.
—¡Ah! Hizo y dijo lo suficiente —contestó radiante Pan—. No la reconocÃ. ¿Lo creerás, madre?
—DÃmelo, hijo mÃo —imploró la señora Smith.
—Madre, corrió rápidamente a mis brazos… Volvimos a encontrarnos, y el antiguo amor resucitó.
—¡Dios mÃo, qué situación más terrible para los dos, y principalmente para Luty…! Pan, ¿qué podrás hacer?
—No lo sé, madre. No miedo pensar. ¡Ha sido todo tan repentino, tan inesperado! Pero jamás permitiré que se case con Dick Hardman. Anoche mismo vi una mujerzuela pintarrajeada que se apoyaba en él. Aun cuando fuera muy mala, aquella mujer serÃa demasiado buena para él… Dick no me preocupa, madre, ni sus propósitos de apoderarse de Luty. Lo que me preocupa es la manera de salvar a Jim Blake.
—¿Crees, Pan, que eso puede hacerse?