El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes —Muy bien, papá —dijo Pan con alegre decisión—. Volvamos a casa y hablemos de Arizona a Luty y a mamá. Luego iremos al pueblo. Mañana vendrás conmigo al campamento de mis amigos. Está situado al otro lado del pueblo, en una llanura cubierta de cedros, en lo alto de aquella pendiente. Hemos de probar unos caballos y comprar sillas de montar.