El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Antes de que anocheciese aquel dÃa, Pan habÃa realizado la mayor parte de los preparativos; de manera que a la mañana siguiente no quedarÃa por hacer más que comer, cargar los caballos, ensillarlos y ponerse en marcha.
A la hora de la cena, Charley Brown y Mac New, alias Hurd, llegaron al campamento. Este último estaba un poquito mareado por efecto del abuso de la: botella. Charley se hallaba sobrio, sombrÃo; severo.
—¡Hola, muchachos! ServÃos la cena. Luego hablaremos —dijo Pan.
El resultado de aquella visita fue que ambos hombres quedaron contratados para formar parte del equipo que habrÃa de dedicarse a la caza de caballos salvajes. Unos desconocidos se habÃan apoderado de los terrenos mineros de Brown, que no podÃan ser recobrados sino por efecto de una pelea. Brown disponÃa de dos caballos y de un equipo completo; Mac Ñew solamente era propietario de las ropas que llevaba puestas.
—Me han despedido sin pagarme lo que me debÃan —dijo hoscamente.
—¿Quién te ha despedido, Mac? —preguntó Pan.
—Hardman, ¡el tal y cual y esto y lo otro! —replicó Mae New.
—¡Es extraño! ¿Es, Hardman el propietario de la cárcel?
