El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Blinky, conduciendo un caballo de carga, iba delante de todos. Lo seguÃa Pan, y los otros cuatro hombres marchaban en hilera detrás de, él, con unos caballos entre ellos. Aquella elevación constituÃa el terreno alto que se extendÃa entre el valle de Marco y el valle de Hot Springs. El camino, que era muy polvoriento, iniciaba a continuación un descenso. El sol, elevándose en el cielo, mataba el frÃo de la madrugada, y cuando los cazadores hubieron llegado al terreno liso, nuevamente hacÃa calor. El polvo, espeso y seco, se pegaba a la garganta de los hombres y de las caballerÃas. Desde la altura, Pan vio un lugar cubierto de verde hierba, abajo, en el valle, a unas quince millas de distancia. Una gran cantidad de demonios polvorientos se movÃa rápidamente en aquel lugar.
—¿Qué es aquello, Blinky? —preguntó Pan.
—Aquello es Hot Springs. Y el polvo proviene de los caballos salvajes que corren en busca del agua. Continuaron caminando a través del valle, que parecÃa tener una anchura de cinco o seis millas y que terminaba en una nueva pendiente. Los caballos de carga se rezagaron y hubieron de ser aguijoneados. Los jinetes subieron más y más, hasta llegar al terreno poblado de cedros. Pan vio de nuevo Hot Springs y el remolino de polvo que provocaban los caballos salvajes. Se sorprendió al observar la gran cantidad que habÃa.